El Aeropuerto Internacional La Aurora sustituyó las boletas de salud por una cámara termográfica para detectar a personas que tengan fiebre, las cuales podrían estar contagiadas con influenza A (H1N1).
Desde finales del mes de mayo, la empresa Princen donó este aparato al aeropuerto, por lo que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) dejó de utilizar las boletas de salud.
“La cámara focaliza a cada persona y toma la temperatura, la cual aparece de inmediato en una pantalla. Si la persona supera los 37.5 grados, la enfermera la traslada a la clínica”, explicó Érick Rolando Cuxil, delegado del Ministerio de Salud.
Cuxil refirió que si la máquina marca 34 grados, en realidad la persona tiene dos más, es decir 36. Desde la instalación de este aparato, las autoridades de la DGAC confirmaron que no se ha trasladado nadie a un centro asistencial.
“Tuvimos el caso de dos personas que venían con 37.9, pero adujeron que tenían problemas hepáticos”, afirmó el delegado.
Solo en el aeropuerto Mundo Maya, en Petén, se están utilizando las boletas de salud.
Ahora ya ningún pasajero lleva mascarilla para prevenir el contagio con el virus, el cual se incrementó a 60 casos en el país. Únicamente el personal del aeropuerto está protegido con las mascarillas.
Monge indicó que, pese a la instalación de la cámara termográfica, se tomaron otras medidas de prevención para evitar que el virus se expanda en ese edificio. "Se está haciendo limpieza profunda en las áreas donde puedan haber focos infecciosos, como los pasamanos y mostradores. Se toman más precauciones en la recolección de basura y pese a la cámara, los delegados de salud deben tener el contacto visual con la gente, pues el flujo nasal es muy importante para detectar gripe A (H1N1)", aseveró la portavoz.
Según las declaraciones del ministro de Salud, Celso Cerezo, la DGAC no había hecho gestiones para comprar seis cámaras termográficas, por lo que Salud estaba haciendo esos trámites; sin embargo, Monge aseguró que desde que inició la influenza en México, la DGAC inició las gestiones, hasta que recibió una donación de la empresa Princen. "Además las cámaras son muy caras, (US$30 mil), y se tardan mucho tiempo en traerlas", dijo la vocera.
Desde finales del mes de mayo, la empresa Princen donó este aparato al aeropuerto, por lo que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) dejó de utilizar las boletas de salud.
“La cámara focaliza a cada persona y toma la temperatura, la cual aparece de inmediato en una pantalla. Si la persona supera los 37.5 grados, la enfermera la traslada a la clínica”, explicó Érick Rolando Cuxil, delegado del Ministerio de Salud.
Cuxil refirió que si la máquina marca 34 grados, en realidad la persona tiene dos más, es decir 36. Desde la instalación de este aparato, las autoridades de la DGAC confirmaron que no se ha trasladado nadie a un centro asistencial.
“Tuvimos el caso de dos personas que venían con 37.9, pero adujeron que tenían problemas hepáticos”, afirmó el delegado.
Solo en el aeropuerto Mundo Maya, en Petén, se están utilizando las boletas de salud.
Ahora ya ningún pasajero lleva mascarilla para prevenir el contagio con el virus, el cual se incrementó a 60 casos en el país. Únicamente el personal del aeropuerto está protegido con las mascarillas.
Monge indicó que, pese a la instalación de la cámara termográfica, se tomaron otras medidas de prevención para evitar que el virus se expanda en ese edificio. "Se está haciendo limpieza profunda en las áreas donde puedan haber focos infecciosos, como los pasamanos y mostradores. Se toman más precauciones en la recolección de basura y pese a la cámara, los delegados de salud deben tener el contacto visual con la gente, pues el flujo nasal es muy importante para detectar gripe A (H1N1)", aseveró la portavoz.
Según las declaraciones del ministro de Salud, Celso Cerezo, la DGAC no había hecho gestiones para comprar seis cámaras termográficas, por lo que Salud estaba haciendo esos trámites; sin embargo, Monge aseguró que desde que inició la influenza en México, la DGAC inició las gestiones, hasta que recibió una donación de la empresa Princen. "Además las cámaras son muy caras, (US$30 mil), y se tardan mucho tiempo en traerlas", dijo la vocera.
Via: www.prensalibre.com



