Celso Cerezo, ministro de Salud de Guatemala, dejó entrever que la influenza A (H1N1) no es más un peligro sanitario en Guatemala ni en el resto del mundo, en contra de las opiniones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos nacionales.Mientras que ministros y altos funcionarios de Salud de seis países del cono sur discutían en Buenos Aires, Argentina, un plan para afrontar de manera conjunta el avance de la enfermedad en el área, y México declaraba que en el estado de Chiapas (fronterizo con Guatemala) “el virus estaba fuera de control”, Cerezo resumía ayer el problema en una frase: “Esta es una enfermedad que llegó para quedarse”.
De acuerdo con el funcionario, la epidemia “es una más en el mundo”, como el rotavirus, la malaria o el dengue. “Ahora es una endemia; entonces, de repente, dirán que hay 10 casos en Izabal u otros 10 en Quiché. Así va a ser todo el tiempo. Lo bueno es que todas las áreas de Salud están haciendo su trabajo”, aseguró.
Al preguntársele sobre nuevos casos, respondió que “hay ocho o nueve”. Desde hace 15 días ese ministerio no informa sobre casos nuevos.
El ministro indicó que fue retirada la alerta naranja institucional. Sin embargo, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres la mantiene a causa del invierno. “La vigilancia no es por la gripe A, sino por todas las enfermedades relacionadas con la época: paludismo, diarrea, dengue y salmonella”, añadió.
A Cerezo no le preocuparon las declaraciones de la OMS sobre la posibilidad de que la vacuna contra el virus no fuera distribuida en países pobres. “Las grandes casas comerciales las van a conseguir, y las vamos a tener disponibles en octubre o noviembre”, sostuvo.
Edwin Asturias, infectólogo del Centro de Estudios en Salud de la Universidad del Valle, comentó que en la historia de las pandemias, como la de 1918 (influenza española), éstas tardan en circular entre dos y tres años, con el riesgo de rebrote violento. “A la fecha, el Ministerio de Salud no cuenta con capacidad de diagnóstico, lo que ha generado subregistro de los casos reales confirmados, por lo que no es momento de bajar la guardia”, afirmó.
Igual opinó Mario Rodolfo López, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, quien agregó que durante el desarrollo de la enfermedad se han evidenciado incongruencias en las medidas adoptadas por el Gobierno.
Via: www.prensalibre.com







